Depósitos Verticales con Bases Planas

Los depósitos verticales con bases planas presentan una única variación con respecto a los depósitos verticales de base plana. La base, tanto inferior como superior, de los depósitos de bases planas es llana a diferencia de los depósitos de base plana cuya base inferior es lisa y la superior adopta una curvatura propia de una cúpula.

CAPACIDADES DISPONIBLES

Desde 1.000 L hasta 60.000 L

Descripción

Características

Dimensiones aptas para grandes volúmenes de almacenamiento:
Su tamaño y posición vertical lo convierten en una solución ideal para almacenar en su interior grandes cantidades de líquido, optimizando el espacio disponible y facilitando su uso en instalaciones que requieren alta capacidad.

Coste reducido:
Estos depósitos destacan por su eficiencia tanto en el aprovechamiento del espacio como en el gasto económico. Su elevada capacidad de almacenaje los hace aún más rentables, ofreciendo una excelente relación calidad-precio.

Fácil instalación:
La instalación de este tipo de depósitos es sencilla y no requiere procesos complejos. Para su colocación, se dispone de grúas específicas que permiten asentar el depósito de forma segura sobre superficies de hormigón planas.

Adaptable:
Gracias a la presencia de dos bases planas, este depósito ofrece una alta adaptabilidad, permitiendo su instalación en distintos entornos o huecos amplios de manera estable y segura.

Aislamiento opcional:
Existe la posibilidad de forrar el exterior con espuma de poliuretano, lo que ayuda a conservar mejor la temperatura del producto almacenado y a aumentar la durabilidad de la pieza de fibra.

Usos comunes

Depósito para el almacenamiento de aguas pluviales.
Depósito para el almacenamiento de agua, vino u otros líquidos alimentarios.
Depósito para el almacenamiento de productos químicos.
Depósitos para viviendas particulares.
Depósitos para granjas avícolas o bovinas.
Depósitos para sistemas contra incendios.

Cualidades y ventajas

Alta resistencia a la corrosión.
Alta resistencia a las variaciones de temperatura propias de los cambios estacionales.
Fácil limpieza.
No crean ni desarrollan microorganismos.
Aptos para el uso de alimentos y bebidas.