Depósito Vertical con Patas en PRFV

Los depósitos verticales con patas en PRFV están fabricados con materiales reforzados con fibra de vidrio y son ideales para contener todo tipo de productos líquidos en su interior, especialmente productos alimenticios. Su verticalidad y base adjunta a las patas de poliéster hacen que el vaciado del producto sea rápido.

CAPACIDADES DISPONIBLES

Desde 3.000 L hasta 40.000 L

Descripción

Características

Periodicidad:
Las condiciones estéticas y físicas del depósito permiten realizar el vaciado de forma periódica y sencilla. En este apartado, los complementos adicionales disponibles facilitan aún más las tareas de vaciado y mantenimiento.

Instalación:
La incorporación de patas de poliéster permite instalar el depósito sobre una base plana, generalmente de hormigón, garantizando estabilidad, seguridad y una correcta nivelación.

Solidez y resistencia:
Sus dimensiones y los reforzamientos con fibra de vidrio convierten a este depósito en un tanque altamente sólido y resistente, preparado para un uso continuado y exigente.

Homologación:
Los depósitos con patas de poliéster cuentan con homologación y registros sanitarios, lo que permite su uso para el almacenamiento de productos perecederos y líquidos alimentarios. Esta certificación garantiza la posibilidad de realizar una limpieza exhaustiva del tanque tras cada vaciado, cumpliendo con las normativas sanitarias vigentes.

Aislamiento opcional:
Existe la posibilidad de forrar el exterior con espuma de poliuretano, lo que ayuda a conservar mejor la temperatura del producto almacenado y a aumentar la durabilidad de la pieza de fibra.

Usos comunes

Depósito para el almacenamiento de aguas pluviales.
Depósito para el almacenamiento de agua, vino u otros líquidos alimentarios.
Depósito para el almacenamiento de productos químicos.
Depósitos para viviendas particulares.
Depósitos para granjas avícolas o bovinas.

Cualidades y ventajas

Alta resistencia a la corrosión.
Alta resistencia a las variaciones de temperatura propias de los cambios estacionales.
Fácil vaciado del producto.
No crean ni desarrollan microorganismos.
Aptos para el uso de alimentos y bebidas.